miércoles, 31 de diciembre de 2014

¿AÑO NUEVO, VIDA NUEVA?

Hay refranes tan arraigados en la mente de todos que parece que alguien los hubiera grabado con tinta indeleble al nacer. Año nuevo, vida nueva. Como si nuestros defectos, preocupaciones y miedos se desintegraran en el aire al acabar la última campanada. Como si no volviéramos a las mismas viejas rutinas horas después. Como si la resaca del día siguiente no nos bajara a la realidad y no perdiéramos la lista de propósitos en las esquinas de algún cajón destartalado del sótano. Como si tuviéramos que plantearnos todos los desbarajustes e inestabilidades de nuestra efímera vida una única noche al año. Como si no hubiera una belleza innata en el hecho de comenzar un nuevo año conservando íntegramente cada pequeña parte de nosotros.

Corriendo el riesgo de nadar a contracorriente, me gustaría reivindicar que yo no quiero una vida nueva. Y lo siento por aquellos intrépidos cobardes que piensan que se puede huir del pasado. Quiero seguir siendo un desastre con insomnio a la que se le ocurren las mejores ideas a horas en las que solo los búhos le hacen compañía. Quiero seguir viviendo en un país que me rompe los esquemas a cada segundo y hace que esté más cerca de la persona en la que siempre me he querido convertir. Porque nadie sabe lo que es la incandescencia si no ha bailado con el frío pisándole los talones y ha visto castillos olvidados en acantilados que no tienen nada que envidiar a la libertad. Quiero seguir comprando más libros de los que mis estanterías son capaces de almacenar y seguir invirtiendo la mayor parte de mi tiempo con las personas enormes que me enseñan que cada día cuenta.

Lo que intento con esto no es desacreditar las intenciones de nadie, sino haceros ver que no somos nadie sin nuestro pasado. Que el “borrón y cuenta nueva” es para los irresolutos que no entienden de superación. Porque deberíamos aprender a que los desperfectos y los fallos del sistema –o del corazón- se intentan arreglar antes de tirarlos a la basura. Y claro que tengo propósitos. Pero no son propósitos escritos a contratiempo el último día del año, sino que están escritos día a día para recordarme que siempre hay algo por lo que luchar. Algo por lo que superarte a ti misma. Y es que quiero reírme más y preocuparme menos por números que hace mucho dejaron de tener el poder de etiquetarme. Dejar la perfección para aquellos que no encuentren armonía y humanidad en los defectos. Decir lo que pienso hasta cuando mi voz tiemble como una vez dijo Maggie Kuhn. Viajar, querer más y discutir menos. Y pasarme cada día del 2015 buscando excepciones inefables que me recuerden que no todo está perdido ni todos estamos tan vacíos.


Feliz 2015.
Y que sea una nueva forma de sumar experiencias, no una cuenta a cero.

martes, 30 de diciembre de 2014

2015 ENTRA CON FUERZA

Todos necesitamos volar de vez en cuando. Más de lo que podemos permitirnos y menos de lo que nos gustaría. Yo volé a un país que superaba cualquier expectativa que pudiera tener y a día de hoy sigo encontrando razones para quedarme. Y menos mal que seguiré viviendo allí varios meses más. Sin embargo, tantas experiencias me hicieron imposible abarcar la responsabilidad que conlleva publicar algo cada semana. Pero he vuelto a casa por Navidad y todas las emociones acumuladas han explotado para dejarme ver lo mucho de menos que echaba escribir en el blog. Por eso, una de las primeras resoluciones de este año es continuar escribiendo en Lizzie’s Shelf como siempre. Como nunca. Porque habré dejado de hacer reseñas, pero nunca he leído tanto como en estos últimos meses. Y quiero compartir libros únicos, experiencias inolvidables, opiniones poco convencionales y leer vuestros blogs. Porque seguro que tenéis infinidad de cosas que enseñarme.
Así, con el primer día del año vendrá la primera reseña y espero alcanzar la continuidad que siempre me falta. Y a mí sólo me queda agradecer la paciencia de muchos e invitaros a seguir aquí conmigo.

Feliz 2015.
Y que lo hagáis especial con cada experiencia.

viernes, 19 de septiembre de 2014

LANDLINE, DE RAINBOW ROWELL



Título: Landline
Autor: Rainbow Rowell
Editorial (en inglés): Orion
Género: Ficción (jóvenes adultos)
Saga: No
Páginas: 320
Año publicación: 2014


Después de Fangirl y Eleanor and Park, Rainbow Rowell ha querido cambiar un poco la temática que suele predominar en sus libros y en las demás novelas del mismo género y ha añadido la madurez de la que carecen las relaciones juveniles y las historias prototípicas que nos hablan del primer amor. Landline nos habla del amor sí, pero también de la convivencia, las elecciones, los arrepentimientos y de la soledad de querer a alguien que espera de ti mucho más de lo que has estado dispuesta a dar en años.

Georgie McCool ha nacido para hacer reír a la gente y trabaja con su mejor amigo Seth escribiendo guiones de series cómicas. Todo el mundo pensaba que ellos dos estaban hechos el uno para el otro, pero el futuro está condicionado por las decisiones repentinas tomadas en el presente. Seth siempre quiso aprovechar el momento y despertarse al lado de una persona diferente y George se enamoró perdidamente de Neal, el escritor de la tira cómica del periódico en el que trabajaba cuando estaba en la universidad. Neal no es muy bueno con las palabras pero se convierte en adrenalina cuando coge un lápiz. Para nuestra protagonista, él no es una de esas personas que te quita el aliento, sino que te llena los pulmones de aire: una sensación increíble para aquellos que están acostumbrados a la frialdad que provoca esperar a personas que no cambiarán nunca.

Sin embargo, después de 15 años de matrimonio, los pequeños problemas se van convirtiendo en las enormes gotas que colman los vasos de agua y Neal se va con sus hijas a ver a su madre y deja a Georgie trabajando en un nuevo proyecto. Aquí será cuando esta divertida pero insegura guionista deberá fijar sus preferencias y darse cuenta de que nada tiene sentido si no tienes a alguien con quien compartirlo y será así cómo encuentre un teléfono mágico que le permita hablar con el Neal de antes de casarse. ¿Ayudará esto a su relación o la destruirá para siempre?

Rainbow Rowell tiene una gran capacidad para crear personajes dolorosamente reales: con sus fallos y defectos a primera línea de cañón para que no nos olvidemos de que están allí. Por lo tanto, me resultó muy fácil meterme en el personaje y consumirme con las mismas dudas de la protagonista sobre su matrimonio. Siempre que se habla de este tema, se dejan a un lado las inseguridades y los desperfectos para centrarse en la vida diaria y en los hijos cuando no deberíamos olvidarnos que detrás de una familia está una pareja que han vivido lo suficientemente juntos como para creer en un futuro juntos, pero que también puede tambalearse cuando los problemas se vuelven demasiado grandes. Georgie es olvidadiza, no sabe cocinar y la moda no es uno de los puntos fuertes, por lo que se sale del prototipo de madre y ama de casa que todos conocemos mientras que Neal es el eje principal de la familia. Durante toda la historia, vemos sus dudas, sus baches, su relación desde todos los ángulos y acabamos sumergiendo hasta la cabeza en ella. Qué bien nos sienta la realidad de los sentimientos tan imperfectos como nosotros, ¿verdad?

Admiro también el casi-triángulo amoroso existente entre Seth, Georgie y Neal porque la autora ha sabido conseguir que la protagonista tome sus elecciones y no deje sus sentimientos suspendidos en una balanza que sube y baja. Omaha aparece como en cada novela de la autora, hecho que nos va metiendo más en las historias con cada libro y algunas reflexiones sobre el matrimonio, las relaciones y las expectativas son capaces de dejarnos con la sensación de estar flotando con un hilo a trenta metros de altura.

Sin embargo, algunos personajes están tan poco desarrollados que parecen un relleno de páginas en vez de detonantes principales de algunas de las decisiones de los personajes. La madre de Neal parece un muñeco sujetado con cuerdas que sólo sabe contestar el teléfono, de la madre de Georgie sólo sabemos que ha tenido relaciones complicadas y el papel de la hermana resulta totalmente irrelevante. You can't always get what you want.

Si tuviera que quedarme con alguno de la autora, seguiría con Fangirl, aunque sé los sentimientos encontrados que provoca este pensamiento, pero no puedo dejar de admirar la frescura, la originalidad y la fuerza de este libro, por lo que le doy cuatro estrellas sobre una puntuación máxima de cinco.


miércoles, 3 de septiembre de 2014

WRAP UP AGOSTO

Con los preparativos del Erasmus y las distracciones veraniegas propias del mes de agosto, no he podido hacer todas las reseñas que me gustaría, pero sí que he seguido leyendo como siempre y aquí traigo el wrap up o "resumiendo lecturas" de este mes.


Comencé el mes con la continuación de esta increíble saga y me leí Harry Potter y el prisionero de Azkaban. En mi opinión, éste es uno de los mejores libros de toda la saga porque contiene viajes en el tiempo, se introducen a los dementores, aparecen Sirius Black y el profesor Lupin y, por supuesto, Hermione le da un puñetazo bien merecido a Draco. Me parece brillante, cambia un poco la temática de los dos primeros años y empezamos a descubrir cosas de James y Lily, los padres de nuestro protagonista. Así, como ya sabéis, no puedo dejar de recomendar la saga entera a todos aquellos que adoren la literatura. 5/5



Después seguí con Insurgente, que, en mi opinión, es como una maraña de descripciones, pensamientos y reflexiones repetitivas alternada con momentos esporádicos de acción en los que no se avanza con la historia hasta que llegamos al último capítulo. No pude soportar al personaje de Tris durante todo el libro porque se vuelve más insensible que una figura de hielo y bajó considerablemente el nivel que esperaba de una saga como Divergente. Aún así, la historia sigue pareciéndome interesante y no tardaré en empezar el último libro. 2.5/5




De todos los libros de John Green, Looking for Alaska es el único que ha conseguido dejarme indiferente. Alaska me recordaba todo el tiempo a la Margo de Ciudades de Papel y el gran misterio que gira en torno a ella me resultaba predecible desde el principio. Creo que John Green crea arte con cada combinación de palabras que escribe y hay párrafos con discusiones filosóficas en las que incluso se tocan temas de religión que no pasan desapercibidos de la fuerza que tienen, pero no he logrado sentirme identificada con los personajes ni sentirme atraída por la historia. 3.5/5



Por trece razones, sin embargo, resultó ser terriblemente impactante e innovador. Me gustó leer la historia desde la perspectiva de uno de los protagonistas secundarios y la forma que tiene el autor de intercalar las voces de los audios de Hannah y los pensamientos de Clay me resultó muy buena. Conforme pasaba las páginas descubría la imperfecta belleza de las historias que no tienen el final feliz esperado en el que la protagonista recupera la ilusión por vivir y así, en la novela, encontramos personajes que ya no pueden influir positivamente en la vida de Hannah, pero que pueden cambiar su forma de ser y la vida de otras personas. 4/5


Laura Gallego siempre ha sido una autora muy importante en mi vida. Y es que gracias a ella aprendí qué es sentir ese amor por la lectura que la convierte en una pasión constante y  hace que te acuestes siempre con un libro en la mano. Memorias de Idhun siempre será, para mí, su mejor saga, pero debo admitir que Donde los árboles cantan me sorprendió mucho. El principio se me hizo demasiado rápido en algunas ocasiones y desmoralizantemente lento en otras. Pero al llegar a la mitad de libro, cuando aparece un personaje muy especial, me sumergí completamente en la historia y la acabé con un puñado de lágrimas y un corazón hinchado de sentimientos contradictorios. 4.5/5




Después de la historia de Viana y Uri, me quedé con más ganas de Laura Gallego y decidí leerme El libro de los portales. Me encantó la trama, la historia de los pintores de portales me pareció original y, cada vez que se cruzaban las vidas de personajes tan diferentes, aplaudía por dentro. Sin embargo, se me hizo una historia mucho más lenta y pesada que otros libros de la misma autora y no la disfruté como me hubiera gustado. Aun así, sigo recomendándola porque merece la pena y espero subir pronto la reseña de ambos libros de esta autora. 3.5/5 




Por último (y aumento la imagen porque me parece una novedad con respecto a todo lo demás), me decidí a leer el primer volumen de un cómic que me recomendaron: Defense Devil. Esta historia habla de Kukabara, un demonio que fue expulsado del infierno y que decide convertirse en abogado de aquellas almas que han sido acusadas injustamente. En el primer volumen se resuelven el caso de un chico que parece que había golpeado a varias personas antes de tener un accidente y el de una adolescente que parece haberse suicidado. En mi opinión, en el cómic se mezcla la seriedad de no juzgar a una persona sin conocer todas las causas y la ironía del protagonista. Me reí mucho durante muchas escenas y la mascotita del protagonista me parece tremendamente dulce para ser un demonio. A todos aquellos que quieran iniciarse en el mundo del manga o leer algo diferente, os lo recomiendo. 4/5



Y esto es todo por el momento. En cuanto me mudé espero poder publicar con mucha más frecuencia y contestar a todo lo que no haya hecho. Muchas gracias por leerme y os animo a leer una reflexión que hice sobre la expresión "Voy a arreglarme". Un besito a todos.

jueves, 28 de agosto de 2014

EXPRESIONES CURIOSAS (#1): "VOY A ARREGLARME"

Sé que este es un blog de literatura y libros, pero a veces no puedo evitar que mi vena traductora salga a la luz y empiezo a analizar lingüísticamente todo lo que leo. Y como los libros se componen de palabras y expresiones, no me alejo mucho del tema.

Leyendo varios libros este verano, me llamó la atención la facilidad que tenemos para decir que "vamos a arreglarnos" cada vez que nos vestimos, maquillamos y peinamos para cualquier ocasión. Voy a arreglarme. Como si fuéramos mecanismos controlados que necesitan aceite en sus engranajes o un ajuste de cables para poder funcionar. Como si estuviéramos rotos y lo único que puede arreglarnos es el hecho de ponernos kilos de maquillaje para que no se vean las heridas.

Lo decimos constantemente y pocas veces se nos ocurre que la solución para "arreglarnos" no radica en ponerse máscaras de productos químicos que combinen con vestidos espectaculares. O una camisa a juego con las zapatillas. Porque siempre estamos algo rotos. Probad a poneros rimmel cada vez que os rompan el corazón y ya me diréis si duele un poco menos. Pero creo que sabéis la respuesta.

Y cómo cambiarían las cosas si cada vez que fuéramos a arreglarnos significara que hemos ido a dar un abrazo a nuestra madre o a hacer un viaje que nos ayude a descubrir qué es lo que queremos ser en esta vida. Arreglarse mediante conversaciones intensas, abrazos reconfortantes y, ¿por qué no? lágrimas que saquen todo lo que llevamos dentro. 

Un día dije que si dejáramos al lado el fanatismo que sentimos hacia algunas personas y aprendiéramos a querernos un poco más, comenzaríamos una revolución social. Y lo repito.

Yo, por mi parte, voy ahora a arreglarme. A reírme con mi hermano, hablar con mis mejores amigas y redescubrirme día a día. Y no, no llevo maquillaje puesto.

domingo, 24 de agosto de 2014

POR TRECE RAZONES, DE JAY ASHER



Título: Por trece razones
Autor: Jay Asher
Editorial: Ediciones Ámbar
Género: Ficción (jóvenes adultos)
Saga: No
Páginas: 142
Año publicación: 2007


Hannah Baker ha pasado toda su vida intentando encajar en una sociedad en la que basta un sólo rumor para crearte una reputación de la que no estás orgullosa y, una vez que descubre las consecuencias que pueden tener nuestras acciones, decide que no puede seguir adelante y se suicida. Sin embargo, antes de irse para siempre, graba unas cintas con cada una de las razones de su trágica decisión porque necesita que esas personas se den cuenta de la huella que pueden dejar sus acciones en la vida de los demás.

Clay Jensen, un compañero de clase que ha estado enamorado de ella durante mucho tiempo, llega a casa un día después de la inesperada noticia y se encuentra una caja de zapatos con un puñado de citas marcadas con números. Cuando empieza a escucharlas y reconoce la voz de Hannah  no puede creerse lo que le está pasando ni tampoco entiende qué ha podido hacer él para provocar que una chica como ella decida quitarse la vida. Así, escucha las confesiones de Hannah hasta el final y descubre una serie de secretos que cambiarán la concepción que tenía sobre ciertas personas y la vida en general. Porque resulta que existen las causas, las razones y las consecuencias y no todos estamos preparados para conocerlas.

Al principio era un poco reticente a pensar que una historia tan trágicamente tétrica como ésta podría llegar a gustarme, sobre todo si ya sabía que nadie iba a poder ayudar a la protagonista a salvarse de sí misma. Sin embargo, conforme pasaba las páginas descubría la imperfecta belleza de las historias que no tienen el final feliz esperado en el que la protagonista recupera la ilusión por vivir y así, en la novela, encontramos personajes que ya no pueden influir positivamente en la vida de Hannah, pero que pueden cambiar su forma de ser y la vida de otras personas. Son personajes rotos que siempre tendrán a sus espaldas la pesada carga de no haber hecho lo suficiente para salvar a alguien y de haber propiciado consecuencias fatídicas, pero que podrán renovarse cada día y convertirse en las personas que siempre han querido ser. Por mi parte, he admirado esa dureza psicológica de algunos personajes como Clay y Tony en cada una de las páginas y la evolución que sufren a lo largo del libro al mismo tiempo que he imaginado los sentimientos, sensaciones y arrepentimientos de cada una de las personas que conforman las trece razones de Hannah. Porque es un libro tan duro como la vida, en el que se reflejan la certeza absoluta y el terror de las decisiones que tomamos día a día además de la fuerza destructiva de muchas personas.

El libro, gracias al estilo sencillo, coloquial y lleno de acción de Jay Asher, se lee muy rápidamente, por lo que es una lectura perfecta para aquellos que necesiten descansar de las sagas con más de mil páginas que leer. Además, uno de los puntos fuertes de la novela es la forma que tiene el escritor de intercalar la voz de Hannah en las cintas y los pensamientos y acciones de Clay durante todo el libro. En un principio, me resultó un poco incómodo acostumbrarme a esa compenetración de voces, pero luego descubrí el placer de escuchar una historia desde dos puntos de vista al mismo tiempo y me pareció original, emotivo y desgarrador. Porque Hannah se ve como un cero a la izquierda y Clay piensa que no existe persona más única que ella,  lo que hace que nuestro corazón se rompa en pedacitos irregulares, porque Hannah nunca podrá darse cuenta.

Hannah perdió el corazón (y la razón) en esta ruleta de la suerte que es la vida, pero ayuda a que otros conozcan su fortaleza y sus peores debilidades. Clay deja se ser un tímido muchacho que deja pasar las oportunidades por miedo a fallar y muchos otros aprenden las consecuencias de sus acciones. Y el amor, nuestro enemigo en la difícil tarea de permanecer cuerdos, aparece esporádicamente en los peores momentos como un rayo de luz desde las rejas de cualquier cárcel para darnos esperanza. Por todo esto, le doy a la novela cuatro de cinco estrellas y espero que podáis leerla en algún momento de vuestra vida.


miércoles, 13 de agosto de 2014

LOOKING FOR ALASKA, DE JOHN GREEN



Título: Looking for Alaska
Autor: John Green
Editorial (en inglés): Harper Collins
Género: Ficción contemporánea
Saga: No
Páginas: 263
Año publicación: 2005


De todos los nombres que existen en el mundo, Alaska tuvo que elegir, como regalo de su decimosexto cumpleaños, uno que le recordara que existen ciudades lejos de Alabama donde se puede huir de los errores del pasado. Y es que Alaska Young es divertida, inteligente y dolorosamente preciosa, aunque con un centenar de problemas que la hacen emocionalmente inestable pero al mismo tiempo fascinante. 

Miles Halter, buscando el "gran quizás" que convierta su vida en una montaña rusa de momentos inolvidables, se encuentra con este torbellino en el internado donde decide pasar sus años de secundaria y es allí donde forman una curiosa amistad junto con Colonel y Takumi, dos grandes amigos con personalidades peculiares y corazones que no les caben en el pecho.

Pero aunque Miles no pueda evitar enamorarse perdidamente de la inalcanzable Alaska, esto no es una historia de amor, sino una historia sobre la pérdida y el dolor de querer incondicionalmente a alguien que no quiere salvarse. Y así, cuando la tragedia llega al internado, nuestro protagonista intentará descubrir el misterio con nombre de ciudad más grande que encontrará jamás. Y nunca nada volverá a ser lo mismo.

Personalmente creo que John Green crea arte con cada combinación de palabras que escribe y nunca seré completamente feliz hasta que me lea cada libro que haya publicado. Sin embargo, esto no quiere decir que todos sean equitativamente parecidos con respecto a la trama o su calidad y, en este caso, el libro no ha resultado ser tan bueno como creía que sería cuando abrí sus primeras páginas. La historia engancha, pero no a los niveles de Bajo la misma estrella o Ciudades de Papel y durante toda la novela no pude evitar acordarme de Margo Roth Spiegelman, protagonista de otra de sus novelas que no destacaba por su madurez y cordura. Así, aunque la trama me parezca interesante, los personajes bien desarrollados y el misterio bien guardado hasta el final, no me ha resultado tan impactante ni original.

El principal problema son los personajes: adolescentes alocados, inmaduros y dudosamente inocentes que se pasan los días de colegio bebiendo y fumando como si les fuera la vida en ello. Todos somos atrevidos de jóvenes, pero estoy un poco harta del estereotipo de adolescente que fuma porque realmente cree que aumentará su estatus social y que necesita beber ingentes cantidades de alcohol para superar su timidez. Si John Green se hubiera detenido un poco más en la personalidades de sus personajes masculinos en vez de centrarse únicamente en Alaska (la que tampoco destaca por su estabilidad emocional), me hubiera sentido mucho más identificada con la historia. Tampoco hubiera estado nada mal descubrir más cosas sobre Lara.

Sin embargo, hay párrafos con discusiones filosóficas en las que incluso se tocan temas de religión que no pasan desapercibidos de la fuerza que tienen, porque claro, ese es uno de los puntos fuertes del autor. Tanto la redacción del final como algunas frases dichas por Alaska o las reflexiones de cierto profesor junto con la manía del protagonista de aprenderse las últimas palabras de cada persona célebre hicieron que se me encogiera el estómago y pasara algunas noches de insomnio reflexionando sobre su sentido. Porque a veces necesitamos que nos digan verdades impactantes que revelen la realidad más cruda de todas para que nos demos cuenta de que estamos vivos.

El libro también presenta ironía y un lenguaje coloquial que representa a la perfección el acento sureño norteamericano, por lo que algunas carcajadas están aseguradas. Y, finalmente, sólo me queda añadir que es una lectura que recomiendo para todos los fans de John Green (aunque no esté todavía traducida al español) y yo le doy una puntuación de 3.5/ 4 puntos sobre una puntuación máxima de 5 estrellas no porque no merezca la pena, sino porque es muy difícil estar a la altura de otros de sus libros y porque cada persona tenemos ciertas historias que nos llegan más que otras sin entender el por qué.


viernes, 8 de agosto de 2014

INSURGENTE, DE VERONICA ROTH



Título: Insurgente
Autora: Veronica Roth
Editorial: Molino
Género: Distopía
Saga: Divergente (#2)
Páginas: 448
Año publicación: 2012


(SPOILERS DE DIVERGENTE) Es un hecho que los finales felices son historias sin acabar y, aunque terminar en un tren escapando de una facción entera que ha matado a tus padres y a centenares de ciudadanos no me parezca el prototipo perfecto de final feliz, al menos teníamos a Tris y a Cuatro juntos y a éste último diciendo que se estaba enamorando de ella en medio de tanta destrucción. Al menos sabíamos en qué bando estaban ambos y en cuál confiar. Pero la segunda novela de la saga lo pone todo de patas arriba y nos sume en un profundo estado de desconfianza crónica.

Insurgente comienza segundos después de que termine su primera parte, por lo que nos encontramos en el mismo tren huyendo hacia Cordialidad. En esta facción que defiende la paz, Tris y aquellos que escaparon con ella tendrán que comenzar a trazar planes de guerra para defenderse de Jeanine, la líder de Erudicción, y así descubrir el papel que tienen los divergentes en esta historia. Pero no va a ser fácil. Tris tiene que cargar con la culpa de haber matado a uno de sus mejores amigos y con el sufrimiento que provoca el hecho de ver a sus padres sacrificarse por salvar su vida, por lo que se convierte en una persona fría y paranoica que no confía en nadie y que no tiene ningún tipo de consideración por su propia vida.

Y, en general, ¿qué es lo que pienso del libro? Que es como una maraña de descripciones, pensamientos y reflexiones repetitivas alternada con momentos esporádicos de acción en los que nos queda más claro que hay chimpancés con menos horchata en las venas que Tris. Yo entiendo que no pueda ser la misma después de todo lo que ha pasado, pero tampoco tenía porque convertirse en un fantasma viviente que es incapaz de sujetar una pistola para salvar a sus amigos. El hecho de que se pase más de las tres cuartas partes del libro dudando de Cuatro, engañándolo y no preocupándose por él me resultó completamente monótono y desesperante. Porque Beatrice nos da a entender que lo único que le importa es ponerse en riesgo para irse con sus padres de una vez sin importarle los sentimientos de Cuatro. Y yo sólo podía pensar que no lo merece.

Por otra parte, sí que conocemos algunos secretos y enigmas que no estaban explicados en Divergente, por lo que la trama avanza y nos llevamos grandes sorpresas con ciertos personajes como Peter o Caleb. Así, se aumenta el protagonismo de los personajes secundarios y vemos el problema desde diferentes perspectivas, aunque todo sea narrado desde el punto de vista de Tris. También nos explican qué es ser divergente y menos mal, porque no podíamos seguir pensando que lo único que hacían era controlar y modificar las simulaciones.

¿Quiero leerme la tercera y última novela de la saga? Sí, sin duda. El final es sorprendente y desvela demasiados secretos como para no despertar mi curiosidad. ¿Pronto? No lo sé, porque, a pesar de ser una gran distopía con una trama realmente increíble y una ambientación ingeniosa y diferente, Insurgente me ha decepcionado y no ha estado a la altura de la segunda parte de una novela como Divergente. Por todo esto, le doy una puntuación de 2.5/ 3 sobre un máximo de 5 estrellas. 


Sin embargo, no todo ha sido decepción con este libro. Hice una lectura conjunta con María, del blog Tardes de lectura, y he disfrutado muchísimo comentando los capítulos, sufriendo con las tonterías de la protagonista y sorprendiéndonos con algunos secretos. Por eso, queremos leernos la tercera parte, Leal, con todos aquellos que tengan ganas de hacer esta lectura conjunta. Sólo tendríais que ponerlo en los comentarios o mandar un mail y juntos decidiríamos cuándo empezar. Un beso a todos.

lunes, 4 de agosto de 2014

WRAP UP JULIO

Me gustaría decir que he leído tantos libros como días tiene el mes o que he tenido una revelación literaria y he batido mi récord. Pero estamos en verano y existe la playa, la piscina, las escapadas con tus amigos y los viajes, así que he leído un total de 7 libros. No es una cifra de la que esté orgullosa, pero no me arrepiento del tiempo que he invertido disfrutando del verano. 

Empecé el mes releyendo Fangirl, de Rainbow Rowell, porque lo leí en época de exámenes y tuve la sensación de no haberlo disfrutado tanto como lo hubiera hecho en otras circunstancias. Me pareció una historia auténtica, divertida y diferente. Un soplo de aire fresco al que le añadimos un poco de fanfiction. Como ya sabéis, la historia se centra en Cath, una chica dulce pero tímida demasiado acostumbrada a estar siempre con su hermana gemela Wren. Ahora, en la universidad, tendrá que enfrentarse a experiencias y sensaciones nuevas alejada de su hermana entre las que destacarán Levi y las clases de escritura creativa. 5/5




Después continué con La física de los superhéroes, un libro que explica las nociones más fundamentales de la física y del álgebra de forma clara y divertida utilizando ejemplos de nuestros superhéroes de cómics favoritos. Desde la explicación de las leyes de Newton hasta la diferencia entre un horno y un microondas, me pareció un libro adecuado para romper con la monotonía de las explicaciones de los libros de texto. Porque también se puede aprender disfrutando. 4/5




Entonces me enamoré perdidamente de Un beso en París, de Sthephanie Perkins. En un principio pensé que iba a ser la típica novela romántica ambientada en París, pero la personalidad de los protagonistas (sobre todo la de St Clair) me resultó increíblemente real y se aleja un poco de los cánones sobre la perfección. En la reseña, puse que Un beso en París es, en definitiva, fácil de leer, ligera y refrescante, como un helado en el día más caluroso del verano o levantarse después de ser arrastrado por una ola. Y lo mantengo. 5/5



Seguí con la trilogía de Stephanie Perkins y leí Lola y el chico de al lado. Debo reconocer que este libro no me llegó tanto como el anterior, no llegué a creerme hasta el final la relación de los protagonistas y Cricket, en mi opinión, era demasiado bueno. De todas formas, me enganché completamente a partir de la mitad del libro y me daban microinfartos cada vez que aparecían St Clair y Anna. Dicen que las segundas partes nunca fueron buenas. En este caso, no supera a la primera, pero la recomiendo totalmente. 3/5




Como fan incondicional de Harry Potter que soy, cada cierto tiempo vuelvo a releerme la saga. En el primer libro, JK Rowling nos presenta el increíble mundo de los magos y Howgarts, el colegio de magia y hechicería. Harry Potter debe enfrentarse al misterio de la piedra filosofal mientras se adapta a una vida desconocida para él y conoce a sus mejores amigos, Ron y Hermione al mismo tiempo que a su némesis, Lord Voldemort. No puedo decir nada de esta saga que no se haya dicho ya y nadie con un mínimo gusto por la literatura debería vivir sin leerla al menos una vez. 5/5



En Harry Potter y la Cámara Secreta vivimos el segundo año de nuestro protagonista en Howgarts. Un año un poco difícil si contamos con que la Cámara de los Secretos se ha abierto y hay un monstruo petrificando a los alumnos de sangre sucia. En mi opinión, es el libro más flojo  y Lockhart es el personaje que peor me cae de toda la saga. Pero sigue siendo Harry Potter y sigue siendo una lectura que todos deberíamos hacer. 5/5






Para acabar con el mes de julio, leí Divergente, de Veronica Roth. Como ya expliqué en la reseña, al principio tenía mis dudas y pensaba que Tris iba a ser otro intento de Katniss, pero el libro consiguió sorprenderme y ahora estoy con la segunda parte. En esta distopía en la que la ciudad de Chicago se divide en facciones que atienden a las características psicológicas de sus ciudadanos, la protagonista deberá encontrar su lugar y protegerse de los que quieren destruir a los divergentes. 4/5




En Agosto espero acabar con la saga de Divergente y la de Harry Potter mientras que leo otros libros como Corazón de mariposa o La sombra del viento. Veremos qué tal.

miércoles, 30 de julio de 2014

DIVERGENTE, DE VERONICA ROTH



Título: Divergente
Autora: Veronica Roth
Editorial: Molino
Género: Distopía
Saga: Divergente (trilogía)
Páginas: 464
Año publicación: 2011


En la distópica ciudad de Chicago, Breatrice vive en una sociedad dividida en facciones creadas después de la guerra en la que cada una tiene asociados unos valores, comportamientos, empleos y atributos psicológicos diferentes. Así, los componentes de Verdad creen en la sinceridad para combatir el engaño; los de Cordialidad, en los buenos modales y la amabilidad para combatir la agresividad; aquellos que entraron en Erudición adquirían conocimientos para evitar la ignorancia; en Abnegación luchan contra el egoísmo dedicándose a cuidar a los demás desinteresadamente; y, finalmente, en Osadía, luchan contra la cobardía arriesgando su vida cada día por causas valientes.

A los dieciséis años, cada ciudadano debe tomar su propia decisión y elegir aquella facción a la que pertenecerá por el resto de su vida, aunque eso signifique alejarse de su familia si se cambia de facción. Esta decisión es sencilla en la mayoría de los casos, pero nuestra incomparable protagonista todavía no sabe cuál es su sitio en esta complicada sociedad. Beatrice, junto a su familia, pertenece a Abnegación hasta que llegue la hora del test y la elección final, pero siempre ha sentido que no se le da tan bien pensar sólo en los demás como a sus padres o a su desinteresado, amable e inteligente hermano Caleb. Por lo tanto, cuando descubre que sus resultados son inconclusos y que es divergente, tendrá que enfrentarse a una dura decisión en la que se jugará incluso la vida. En una sociedad en la que prevalece el orden y el control sobre todas las cosas, alguien diferente e incapaz de ser controlado supone un peligro.

En primer lugar, me gustaría decir que en Divergente he encontrado acción, amor, misterio, superación personal, amistad, envidias, retos y valentía, mucha valentía.  Ingredientes que  impiden que una novela pase desapercibida, por supuesto. Sin embargo, cuando leí los primeros capítulos, inevitablemente, comencé a pensar en Katniss y en cómo la mayoría de heroínas de distopías actuales intentan ser copias de la valiente que consiguió dejarnos con el corazón colgando de un hilo durante su historia. Con la única diferencia, claro está, que no encontré en Tris la profundidad psicológica de nuestra Katniss. La "heroína" divergente no se mete en problemas y retos durísimos por salvar a un miembro de su familia, sino que decide ser egoísta y alejarse de una vida tranquila dedicada al cuidado de los demás. Tampoco es pobre y lucha por los ciudadanos de un distrito que vive en la pobreza. Pero voy a dejar las comparaciones y centrarme en la historia en su totalidad.

La ambientación, la trama y los personajes me parecen extraordinarios, siendo Christina y Four mis favoritos indudables. La división por facciones y cómo cada miembro se dedica a un empleo diferente me pareció muy curioso, puesto que es verdad que necesitamos a jueces que digan siempre la verdad, gobernantes que piensen en los ciudadanos y no en ellos mismos, guerreros valientes, profesores y científicos inteligentes y cultivadores y ciudadanos carismáticos. Aunque, que le pregunten a Erudicción si los gobernantes deben ser poco egoístas cuando ellos buscan la inteligencia que les lleve al progreso.

Beatrice, en su preparación para convertirse miembro en la facción que escoge, se ve sometida a un entrenamiento durísimo y valoré el hecho de que no fuera la primera en todo, sino que estuviera siempre en el filo de convertirse en una persona sin facción (los marginados de la sociedad). Tampoco me gustan aquellos protagonistas perfectos que lo hacen todo bien sin esfuerzos. Y, así, aunque poco a poco pensara que era una copia barata de alguien mejor, consiguió ir abriéndose camino en mi corazón de lectora y acabé sufriendo por lo que pudiera pasarle en las últimas etapas del entrenamiento y en el no tan imprevisible final. Me queda añadir, por supuesto, que Four es un personaje también lleno de fallos y miedos (siento atracción por los antihéroes) y, aunque al principio me costó mucho creerme la relación con Tris, acabaron por inducirme suspiros al final.

Por lo tanto, por la novedad que supone esta nueva distopía y por hacer que consiguiera olvidarme de Katniss conforme pasaba las páginas (no muchas nuevas heroínas lo habían conseguido hasta el momento); por la trama, los personajes y sus némesis (cómo te odio, Peter). Por su fuerza de voluntad y sus ganas y por su gran ambientación, le doy al libro 4 estrellas sobre una puntuación máxima de 5. Y es que no todas las historias nos llegan de la misma forma al principio, pero lo que admiro es la capacidad de superación y los irresistibles clímax que convierten una trama aceptable en una novela excepcional.







(ALERTA DE SPOILERS) ¿Habéis sentido alguna vez la fractura de la parte más sensible de vuestro cerebro al ver lo que han hecho con un libro que os ha gustado tanto cuando han hecho su adaptación cinematográfica? Pues bien, yo sí. En muchas ocasiones. Pero ninguna tan decepcionante como ésta.

No quiero que me malinterpretéis. Los actores me parecen muy competentes y Shailene Woodley hace un papel excepcional como Beatrice (aunque tengo mis ciertas dudas sobre si puedo ver a Kate Winslet como una super malvada cerebrito). De hecho, al principio de la película, me parecía una adaptación buena. Pero poco a poco fueron eliminando escenas fundamentales y relaciones inolvidables del libro que me hicieron pensar en lo mucho que un espectador se perdería de la historia si no leyera el libro.

Un gran problema que creo que omitieron (y es la primera escena que me rompió el corazón por estar tan cambiada) es el hecho de que, en la película, fuera Tris quien coge la bandera. Todos sabemos que es Christina la que lo hace y esta acción crea una línea invisible pero tangible que separa a las amigas y hace dudar a nuestra protagonista. Christina se muere de ganas por destacar, porque ella sabe que es buena, y tiene envidia. Y en la película lo omiten, la convierten en una amiga excelente que se desvive por Tris y, lo siento mucho, pero no es así. También eliminaron lo del día de visita, por lo que la madre tiene que esconderse para ver a la protagonista y no le llega a decir que le diga a Caleb que investigue el suero de las simulaciones. ¿Cómo descubre, entonces, Caleb lo que Erudicción planea hacer?

Tampoco vemos en esta adaptación como Al está enamorado de Tris porque necesita protegerla cuando está a su lado. De hecho, el único protagonismo que le dan a Al en la película es cuando se tira al agua y él tiene mucho mucho más. Sospecho que muchos estarían confundidos cuando Tris le levanta la mascara y lo ve, porque no se acordarían ni de que es su amigo. Así, la relación de Chris y Will pasa casi desapercibida, cuando en el libro me pareció un soplo de inocencia, amor y juventud en una sociedad horrible. Y, ya que sigo hablando de personajes secundarios, también me repatea hasta extremos insospechados que Peter no sea tan malo en la película y no le clavara el cuchillo en el ojo a Edward (aunque debo decir que aparece en las escenas eliminadas). ¿Qué le habrá pasado al director con las historias secundarias? ¿Por qué le quita protagonismo a personajes con tanto valor?

Y así, poco a poco, la película me hizo sufrir hasta tal punto que cuando tampoco apareció la escena de Four diciendole a Tris que debía hacerse la débil para que sus amigos la ayudaran, no me sorprendió. Esto me pareció el punto de inflexión del libro, el principio del final. Ella tiene que renunciar a su orgullo, su identidad, su valor  y a todos los atributos que ha tenido miedo a sacar pero que lo ha conseguido para poder salvar su vida, y en la película no observamos esta indecisión, esta lucha interna, esta locura. Finalmente, cuando tampoco anunciaron que Tris era la primera en entrar en Osadía, quise llorar y no me quedaban lágrimas.

Por lo tanto, tenemos una adaptación espectacular para ver si no has leído el libro, pero con muchas carencias en la trama y en los personajes. Pero para aquellos que os hayáis sumergido en las páginas de esta historia como yo, ésta debe haber sido una de vuestras peores decepciones. Algún día lo superaré.



viernes, 25 de julio de 2014

HABLEMOS DE PORTADAS (#1)

¿Cuántos de vosotros habéis comprado un libro debido al flechazo instantáneo que habéis sentido al ver su portada? ¿Y cuántos habéis rechazado un libro si ésta no os ha convencido?
No es que seamos superficiales, pero, como diría Augustus, no debemos privarnos de los pequeños placeres de la vida como admirar la belleza en forma de portadas irrepetibles que alegran nuestras estanterías. Además, debemos sentir una pequeña atracción por su físico de papel para coger un libro en medio de tantos y leer esas sinopsis que nos sumergen en nuevos mundos en cuestión de segundos. 

Así, yo he decidido crear esta sección donde hablaré en cada entrada de dos libros cuya portada me haya hecho comprarlos y que luego me hayan sorprendido tanto positiva como negativamente por sus historias. También, esporádicamente, comentaré libros de mi lista de deseos que estén allí porque desde que los vi, mis ojos los registraron como centro de atención y no pararé hasta leerlos.


En la primera entrada me gustaría hablar de un libro que, como muchos ya sabréis, se convirtió en uno de mis favoritos cuando apenas llevaba unas veinte páginas. Llevo leyendo fanfictions sobre Harry Potter desde hace varios años y Fangirl fue un soplo de aire fresco que me ayudó a recordar muchas de aquellas historias y reafirmó mi corazón de fangirl. Sé que a muchos de vosotros os pasará cuando veáis este libro en las novedades de Alfaguara y os recomiendo que sigáis vuestros instintos. 
Si queréis leer una historia sobre cómo encajar a pesar de tus gustos (o gracias a ellos), las inseguridades que acarrea el primer amor, la problemática de tener familias complicadas, sobre amistad, decisiones, escritura y determinación, éste es vuestro libro. Porque, como dije en la reseña, hay historias que nunca se olvidan y me gusta pensar que ésta es una de ellas.


Shatter me (Destrózame en español) es una novela distópica que cuenta la historia de una chica con un poder muy peculiar: su tacto es capaz de matar. Y, por ello, es recluida en una celda acusada de asesinato. 
Aún no puedo decir si el libro ha llegado a calar en mí porque llevo leídas apenas unas cuántas páginas, pero con esta increíble portada y una sinopsis brillante llena de contradicciones de la mente de la protagonista, decidí comprarlo sin la menor duda. La portada en español, sin embargo, es muy diferente y aún no entiendo por qué la han modificado tanto, porque, para mí, esto es una obra de arte. Pero si os ha llamado la atención y os interesan las distopías tanto como a mí, os animo a darle una oportunidad a lo que creo que va a ser una lectura irrepetible.






Por último, os presento Ink, de Amanda Sun (Tinta en español). Aún no lo he comprado, por lo que no puedo deciros hasta qué punto merece la pena su lectura. Sin embargo, cuando vi esta preciosa portada oriental no pude contenerme y quise saber enseguida de qué iba algo tan especial. De hecho, la tinta está en la sangre de la protagonista y, "con el amor, cobra vida". Y es que Katie es capaz de hacer que sus dibujos cobren vida de verdad.
El libro ya está publicado en español por Oz Editorial, al igual que Destrózame, para aquellos curiosos a los que les hayan entrado ganas de adquirirlos.




Espero que os haya gustado la sección y me encantaría leer vuestros comentarios sobre qué os ha parecido y todas las recomendaciones que podáis hacerme. Un besito lectores.

domingo, 20 de julio de 2014

FANGIRL, DE RAINBOW ROWELL

Gracias a sus aclamadas historias de Fanfiction que cuentan con miles de seguidores en Internet y a su hermana gemela Wren, Cath no tenía que preocuparse de afrontar nuevas experiencias o situaciones de la vida real ella sola. ¿Para qué necesitamos experimentar algo si podemos escribir sobre ello? Sin embargo, todo cambia cuando empieza su primer año de universidad.

Wren decide independizarse de su hermana para así conocer gente nueva, ir a fiestas, emborracharse y, en definitiva, ser joven, por lo que Cath acaba compartiendo una habitación lejos de la residencia de su hermana con la interesante, misteriosa y peculiar Reagan. Así, dadas sus inevitables nuevas circunstancias, nuestra protagonista aprenderá a buscar el equilibrio entre la ficción y la realidad mientras desarrolla sus habilidades como escritora y descubre la intensidad provocada por emociones que no había experimentado en su vida.

En esta nueva etapa, Cath conocerá al sonriente Levi, quien le servirá como ventana hacia el mundo exterior y le hará reconocer que hay sentimientos que no pueden explicarse con palabras. Cath, así, también aprenderá a vivir sin el respaldo de su hermana y se enfrentará a duras decisiones familiares que la convertirán en una joven más segura e independiente.

Antes de comentar mi opinión sobre esta novela, debo decir que Fangirl es uno de esos libros que te conquistan, ya de primeras, con su portada. En mi caso, fue un flechazo e, independientemente de su contenido, sentí la necesidad de comprarlo. Luego descubrí que, a veces, las primeras impresiones pueden ser acertadas y acabé leyendo una apasionante historia que me dejó totalmente enganchada hasta que acabé de leerla.

Adoro tanto los personajes “reales” de la historia como Baz y Simon, los protagonistas de la saga que aparece en el libro y sus Fanfictions, y de verdad que no sé a quiénes estaba más enganchada en determinados momentos. Las similitudes de Simon con Harry Potter rozan el límite de la sutileza, pero sabemos que es una saga alternativa porque en el libro aparecen referencias a la primera, algo que me inquieta y me encanta al mismo tiempo. Tampoco me había planteado nunca una relación amorosa con tanta química como la que tienen este héroe y su irrepetible némesis.

Por otra parte, hay veces en las que podría haber llorado de lo identificada que me sentía con Cath y otras en las que no entendía ninguna de sus reacciones y le daba patadas en mi imaginación para que entrara en razón (algo que nunca hacía). Menos mal que el fantástico Levi venía a solucionarlo todo como no podía ser de otra forma. Sin embargo, después de leerme Un beso en París, me di cuenta de que Levi era demasiado perfecto ya que raramente se enfada aunque tenga la razón, siempre está sonriendo y es paciente y amable a más no poder. En su momento, me cautivó completamente, pero comparándolo con St Clair, veo que el último es mucho más real y factible como ser humano. Ya comenté lo cansada que estoy de personajes perfectos idealizados que crean numerosas expectativas pero que no son verosímiles.

También adoro la relación que tiene Cath con su padre y las pequeñas referencias a los trabajos de la clase de escritura creativa. Por último, los personajes secundarios como Raegan o Nick tienen mucho poder argumental en la historia y es algo que disfruté mucho.

Fangirl, en definitiva, es una de esas cosas que no deberían olvidarse con el tiempo (como el primer amor) y os lo recomiendo a todos aquellos que estéis buscando una historia que recordar. Por mi parte, le doy cinco estrellas sobre una puntuación máxima de 5.



Además, para todos aquellos que queráis leer esta historia en español, la editorial Alfaguara la publicará el 29 de octubre.

viernes, 18 de julio de 2014

LIEBSTER AWARD


Nunca he sido fan de las nominaciones ni de los premios, pero éste en especial me ha gustado porque sirve para ayudar a los que (como yo) acaban de empezar con sus blogs. En mi caso, he sido nominada por el precioso blog Perdida entre libros y  tengo que contestar a ciertas preguntas que ella me ha formulado. Parece ser que sólo puedo nominar a blogs que tengan menos de 200 seguidores, cosa que haré una vez haya respondido a todas las preguntas.
Gracias de nuevo, Perdida entre libros, porque me parecen preguntas interesantísimas y disculpa que cambie el orden, pero voy a contestar cada una de ellas.







Sin lugar a dudas, mi libro favorito es Orgullo y Prejuicio, algo que comparto con la persona que me ha nominado.  ¿Cómo no iba a serlo si nunca antes me he sentido tan atraída por un personaje ficticio como por Darcy?






Harry Potter y sus ocho películas, me encantan las adaptaciones y el universo que se ha creado gracias a las películas y a los irrepetibles libros.






Por suerte o por desgracia, no suelo odiar nada. Está claro que no disfruto igual los libros que me han obligado a leer como Madame Bovary que Cumbres Borrascosas, pero no he llegado todavía al punto de no poder ni ver a un libro.






El de Harry Potter, llevo soñando con ser una bruja e ir a Howarts desde los 10 años.







La saga de Memorias de Idhun y Harry Potter (como no). Me habré leído cada uno de ellos como mínimo tres veces.








La ladrona de libros me dejó horas llorando en mi cama después de acabarlo y no puedo decir menos de Bajo la misma estrella. Ambos los acabo de recomendar en la pregunta anterior.






Un beso en París. A veces tenía que irme a otra habitación para que mis padres no pensaran que su querida hija se había vuelto loca.






Siempre me disfrutado escribiendo y enseñando a los demás (por eso también soy profesora particular) y, como mucha gente me estaba pidiendo recomendaciones para este verano, decidí crearme un blog en donde compartir todas mis lecturas. Llevo leyendo desde que aprendí con cuatro años y necesitaba sacar esas historias y ayudar a que las gentes las conozca.





Antes de leerme millones de Fanfictions sobre Dramione, probablemente hubiera dicho Malfoy, pero ahora no puedo ser subjetiva. Probablemente, uno de los personajes que más odio en la historia de la literatura es Cercei Lannister de la saga Juego de Tronos.






Young Adult.  Young Adult.  Young Adult.  Young Adult.



Ahora voy a nominar a algunos de los blogs que sigo diariamente y los cuales acaban de empezar y se merecen ser reconocidos. Os animo a visitarlos cuando podáis:











Yo nomino a diez en vez de a once y las preguntas que quiero que contestéis son las mismas. Muchas gracias por participar y espero que os haya gustado la entrada a todos los que la leáis porque lo he intentado hacer de la forma más sencilla y gráfica posible. Un besito.

martes, 15 de julio de 2014

UN BESO EN PARÍS, DE STEPHANIE PERKINS.

Anna Oliphant está a punto de cumplir el sueño de cualquier adolescente estadounidense: pasar su último año de instituto en un internado de París, la irremplazable ciudad del amor.

Sin embargo, ella es feliz en Atlanta con su hermano Seany, que tiene una colección impresionante de figuritas de Stars Wars; su madre, una auténtica bióloga que estudia las tortugas caimán; su mejor amiga Bridge, que es la mejor batería que la ciudad haya conocido y Toph, su compañero de trabajo en el cine con el que ha compartido tardes enteras riéndose y un beso propio de cualquier éxito cinematográfico antes de irse. Por lo tanto, no resulta extraño que se enfade con su padre, un exitoso escritor de novelas dramáticas para mujeres, por obligarla a estudiar en un internado de una ciudad que odia a los americanos y las deportivas blancas.

Ésta no es la historia de cómo Anna adquiere habilidades lingüísticas en francés ni de cómo hace una degustación gastronómica de los manjares que le ofrece París. Es la historia de una adolescente estadounidense que aprende a encajar lejos de casa y a madurar. Anna conoce en el internado a los inolvidables Mer, Josh y Rashmi y al único, atractivo y apasionante Étienne St Clair. Con ellos, descubre que París es la ciudad perfecta para profundizar en sus conocimientos cinematográficos y que estamos muy equivocados llamando “casa” a edificios cuando son, en realidad, las personas que te hacen sentirte en ella. ¿Podéis imaginaros que viene a continuación?

Antes de nada, quería comentar que tenía demasiadas expectativas antes de leer Un beso en París y tenía miedo de que afectaran a mis propias conclusiones sobre la novela. Pero debo añadir que ha cumplido todas y cada una de ellas. El libro habla de la juventud, del primer amor, de la amistad, de la vida y todas sus adversidades y del proceso de madurar de una forma cómica, divertida, sorprendente y tremendamente dulce. Además, aparecen numerosas referencias a iconos, lugares y monumentos parisinos que son una delicia para todos aquellos que hayan estado en la ciudad y hayan visto la Île-de-la-Cité, Notre-Dame, la preciosa librería Shakespeare & Company o se hayan perdido por las calles del Barrio Latino.

El punto fuerte del libro es, sin duda, la gran personalidad que tiene cada uno de los protagonistas. Siempre bien definida e imperfecta, como tiene que ser. Sobre todo, me ha encantado que no se haya hecho una idealización del chico perfecto representado en St Clair. Él se equivoca, tiene miedo a la soledad y es el responsable de algunos de los malentendidos de esta novela. Y es lo que le hace real, algo que echo mucho de menos en la mayoría de novelas de ficción que leo en la actualidad. Tendemos a escribir personajes masculinos tan perfectos que olvidamos que estamos hablando de personas que se equivocan, lloran, actúan (a veces) incoherentemente y se arrepienten.  Así, la evolución psicológica que tienen Anna, St Clair y sus amigos después de la novela me parece asombrosa y realmente representa cómo las acciones que tomamos nos ayudan a crecer como personas.

Tengo que añadir que también se hace referencia en numerosas partes del libro a la traducción y a los problemas con los que se enfrenta el traductor que no puedo dejar de mencionar como buena estudiante de traducción que soy y que son totalmente acertados. También aparece mencionada la película Lost in Translation y una gran cantidad de valoraciones, comentarios y recomendaciones cinematográficas que hacen que el libro no sólo sea una historia que narra la vida de ciertos personajes, sino que nos ayuda entender algunos aspectos culturales parisinos y el cine americano.

Finalmente, Stephanie Perkins ha sabido mantener un ritmo secuencial bien estructurado sin abusar de descripciones pedantes y describiendo, sobre todo, emociones antes que paisajes. Un beso en París es, en definitiva, fácil de leer, ligera y refrescante, como un helado en el día más caluroso del verano o levantarse después de ser arrastrado por una ola. Con todo esto, a esta preciosa historia le doy una valoración de 5 estrellas sobre una puntuación máxima de 5.